Bolsa e Inversión
Una fuente indispensable de información a su servicio

Los impuestos sobre la vivienda están en España entre los más altos de los países desarrollados



En los últimos 25 años los sistemas tributarios de los países de la OCDE han ido convergiendo y han alcanzado un máximo de recaudación en relación al PIB equivalente al 34,2% a finales de 2017, dos décimas más que un año antes. Los sistemas fiscales siguen la tendencia al alza propiciada desde la crisis financiera que estalló en 2008. Las estructuras tributarias de los países más desarrollados se han movido hacía una mayor imposición sobre el valor añadido (IVA), cotizaciones sociales (para reforzar los sistemas de pensiones) e impuestos de sociedades, mientras se han ido reduciendo la importancia del impuesto sobre la renta personal (IRPF), que los expertos consideran que es un obstáculo para el empleo. Son algunas de algunas de las conclusiones extraídas del informe sobre tendencias tributarias de la OCDE entre 1965 y 2017 publicado este miércoles.
El documento elaborado por la OCDE analiza los cambios fiscales de los 34 países más desarrollados del mundo. Según el informe del organismo con sede en París, los impuestos sobre la vivienda en España están entre los que más recaudan en proporción del PIB de los países desarrollados.
Un análisis del peso de los impuestos por países revela que la presión fiscal [medida como ingresos tributarios en relación al PIB] varía desde el 16,2% de México hasta el 46,2% de Francia. España está ligeramente por debajo de la zona media de la OCDE, con el 33,7%. Aunque comparado con los países de nuestro entorno, nuestra presión fiscal está muy alejada de la media comunitaria. De los 34 países analizados, 20 estados se encuentran a menos de cinco puntos porcentuales de la media de la OCDE (34,2%). Desde 1995 la dispersión de impuestos entre países ha disminuido y la tendencia internacional se mueve hacia una paulatina armonización tributaria.
En la mayoría de los países desarrollados el aumento en la proporción de ingresos impositivos en relación al PIB se debe a que la recaudación nominal ha crecido más rápido que el PIB y no tanto a subidas de tipos impositivos.