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Los bancos abren el grifo del crédito ante el auge del mercado de la vivienda y la competencia



La demanda de crédito crece en España y los bancos, ante la mayor competencia y la mayor solvencia de las familias que solicitan dinero prestado, han abierto más el grifo. Aplican condiciones algo más laxas a los hogares para aprobarles las peticiones de financiación y les ofrecen condiciones más favorables que antes para comprar una casa. Así resume el Banco de España las conclusiones de la encuesta realizada a las entidades sobre préstamos bancarios en el primer trimestre del 2018 y publicada este martes. El supervisor, aso sí, diferencia la actitud hacia los hogares y las empresas: con las familias los bancos han levantado la mano, pero en el caso de las sociedades, no observa de momento grandes cambios.
El Banco de España diferencia tres criterios clave: la demanda, los criterios para aprobar el crédito y las condiciones con las que se concede. En España, resume, ha crecido la demanda de crédito procedente de los hogares, mientras que se mantiene estable la de las compañías. Sobre los criterios de aprobación, dice, se relajaron algo con los hogares, mientras se mantienen sin cambios los de la financiación a las empresas. Y en cuanto a las condiciones, también cree que los bancos han abierto la mano más con las familias.
En el caso de los hogares, el supervisor que dirige Luis Linde, destaca la mayor demanda para préstamos para comprar una vivienda. "Según las entidades, la mayor confianza de los consumidores, las mejores perspectivas del mercado de la vivienda, el descenso en el nivel general de los tipos de interés y, en menor medida, el ascenso de las operaciones de refinanciación y renegociación de deuda habrían contribuido al incremento de las solicitudes", explica el Banco de España. Los bancos contribuyen así con más crédito a la recuperación del mercado de la vivienda, que lleva meses al alza, en especial en ciudades como Madrid, Barcelona y Palma. En febrero las compraventas crecieron el 16,2% con respecto a 2017, hasta las 41.480 transacciones de viviendas. En enero la subida había sido del 23%.
Y ante la mayor demanda, las entidades responden con más facilidades. "Los criterios de aprobación de los créditos a los hogares para adquisición de vivienda volvieron a relajarse en cierta medida durante el primer trimestre de 2018", constata. Los factores que habrían contribuido a esta evolución fueron el aumento de la competencia, las mejores perspectivas económicas —tanto generales como, en particular, en el mercado de la vivienda— y la mayor solvencia percibida de los prestatarios. Por su parte, las condiciones generales aplicadas en estos préstamos también se suavizaron de nuevo, "debido fundamentalmente a los menores costes de financiación y a la mayor disponibilidad de fondos, así como al aumento de las presiones competitivas", dice el supervisor.
Un análisis más detallado, explica el Banco de España, revela además un descenso de los márgenes aplicados en los préstamos ordinarios y de los gastos, excluidos intereses, así como la existencia de menos límites al importe del préstamo. "En sentido contrario, se habría producido un cierto incremento de los márgenes aplicados a los préstamos de mayor riesgo, y un descenso de la relación entre el principal y el valor de la garantía. Por su parte, el porcentaje de peticiones de fondos rechazadas habría vuelto a reducirse", apunta.
Préstamos para consumo y a empresas
La tendencia con los hogares se repite en los préstamos de consumo: más demanda, una relajación de las condiciones generales y menos solicitudes denegadas. "De acuerdo con las respuestas recibidas, el ascenso del gasto en bienes de consumo duradero, la mayor confianza de los consumidores y, en menor medida, los menores niveles de tipos de interés habrían sido los principales factores que contribuyeron al incremento de las peticiones, mientras que el aumento de los préstamos de otras entidades, el ascenso de la financiación interna mediante ahorros y, en menor medida, el mayor uso de otras fuentes de financiación externa habrían afectado en la dirección contraria", apunta.
Para las empresas, sin embargo, el grifo sigue más o menos igual. Las entidades participantes en la encuesta declararon que, en el primer trimestre de 2018, la demanda de préstamos de las empresas habría permanecido estable en España. Y los criterios de aprobación permanecieron sin cambios en el arranque del año, tanto en las operaciones con grandes empresas como en aquellas realizadas con pymes.
Y sobre las condiciones que se aplican a los créditos que sí se conceden a las empresas, el Banco de España recuerda que las condiciones generales de las nuevas operaciones se han relajado algo en los préstamos destinados a las pymes, mientras siguen sin cambios en los concedidos a las grandes empresas. Explica que la bajada de tipos y la menor emisión de acciones y valores de renta fija han tirado de la demanda hacia arriba, pero se combinan con más alternativas (financiación interna, préstamos de otras sociedades), lo que anula ese efecto.
De cara al trimestre actual, las entidades encuestadas por el Banco de España no esperan que los criterios de concesión de préstamos varíen ni en el segmento de sociedades ni en los de hogares. Por el lado de la demanda, de cumplirse sus previsiones, las peticiones de fondos sí aumentarían en todas las modalidades de préstamos, según sus previsiones.
Tras la publicación del informe, José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), ha asegurado que "las favorables condiciones de financiación a empresas y familias en España reflejan el compromiso de los bancos españoles en el servicio al cliente, explicando en buena parte el fuerte crecimiento de la economía española".
El efecto del BCE: más crédito menos rentabilidad
¿Creen las entidades que el programa ampliado de compra de activos del Banco Central Europeo les está ayudando o lastrando? Por una parte, reconocen que los planes de Mario Draghi han seguido contribuyendo, durante los últimos seis meses, a mejorar la liquidez y las condiciones de financiación de las entidades y a la relajación de las condiciones de los préstamos. "Si bien habría tenido también un impacto negativo sobre la rentabilidad", dice el Banco de España.
Tanto las entidades españolas como las de la eurozona dicen que el tipo de interés negativo de la facilidad de depósito del BCE propició "una reducción de los ingresos netos por intereses durante los últimos seis meses, así como una caída generalizada de los tipos de interés y los márgenes de los préstamos", pero también un ligero aumento del volumen de créditos concedidos.
En cuanto a las perspectivas, los bancos prevén que, en los próximos seis meses, el tipo de interés negativo de la facilidad de depósito del BCE seguiría contribuyendo a un nueva caída en sus ingresos netos por intereses, "así como a un descenso moderado de los tipos de interés y de los márgenes aplicados a los préstamos, y a un leve aumento del volumen de crédito concedido".