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Fnac abre sus estanterías a los electrodomésticos



En 1957, Fnac abrió su primera tienda en Francia, dedicada a la fotografía. Después llegaron los discos, y más tarde los libros y el cine en vídeo. Desde su nacimiento, las siglas de Fnac han estado ligadas a la cultura y el ocio. Sesenta años después, esta semana pasada, la cadena abrió otra puerta y se lanzó de lleno a la venta de electrodomésticos. Las tiendas de Callao y Majadahonda en Madrid y L’Ille y Triangle en Barcelona, además de la web, estrenaron la sección Fnac Home, un espacio para vender planchas, robots de cocina, cafeteras, aspiradores o depiladoras. No se trata, dice Marcos Ruao, director general de Fnac Iberia, de un cambio de modelo de negocio, pero sí admite que el negocio de la música y el cine ya no dan dinero y que “hay que adaptarse o estamos muertos”.
Ruao señala que los clientes demandaban a la cadena la venta de estos productos, pero también que el año pasado Fnac pagó 858 millones de euros por la cadena británica de electrodomésticos Darty. Esta enseña tuvo un paso breve por España: entró en 2007, llegó a tener más de 40 tiendas, pero la crisis se la llevó en 2013. Ahora, Fnac dará salida a sus productos en España. Por ahora, serán las áreas Fnac Home las que incorporen el pequeño electrodoméstico, para intentar hincarle el diente a un mercado que Ruao cifra en 1.000 millones de euros. “Para el pequeño electrodoméstico, llegamos a la conclusión que Fnac puede asumir perfectamente ese papel”, explica Ruao. Para el gran electrodoméstico por el momento está la web, pero el directivo no cierra la puerta a “relanzar” la marca Darty en España. “Lo estamos estudiando, diría que es casi natural. El gran electrodoméstico es un mercado de 2.000 millones de euros en España y Darty es un gigante europeo en esta categoría. No estudiarlo sería una locura”, afirma.
Aunque se niega a dar cifras de objetivos, Ruao indica que “es evidente que confiamos en que Fnac Home va a ser un área muy importante para nosotros en el futuro; si no, no habríamos creado la submarca”. El año pasado, el primero tras la compra, el grupo Fnac Darty facturó 7.418 millones de euros. El anterior, las ventas de Fnac fueron de 3.876, es decir, casi la mitad.
¿Significa esto que Fnac se aleja de esa vertiente cultural con la que es conocida en España y en toda Europa? ¿Es un cambio de negocio? “Nosotros seremos siempre la referencia en productos culturales, es parte de nuestro ADN”, responde, serio. “Pero hay que reconocerlo, ser transparentes: música y cine son dos categorías que, por razones evidentes, hablamos de Spotify, Netflix y todo lo demás, son mercados en muy fuerte caída, desde 2007 han caído más del 50%, y la tendencia sigue. Así que sí, nunca dejaremos de vender música o cine, nunca, pero tenemos que adecuarnos al comportamiento del consumidor, nos tenemos que adaptar; si no nos adaptamos, como el resto de los negocios, estamos muertos”.
Por tanto, las 30 tiendas que tiene Fnac en España tendrán su zona Home, a más tardar en abril de 2018. Para entonces, serán ya 32 las tiendas del grupo, tras las aperturas de los establecimientos de la calle Goya y del centro comercial Plaza Rio 2, ambos en Madrid. Ruao avanza que los planes de la cadena pasan por abrir cuatro o cinco tiendas al año durante los próximos cinco años, de forma que esperan llegar a los 50 locales en 2022. Un media de 30 empleados por tienda se sumará a una plantilla de unas 2.000 personas.
De hecho, esos nuevos hábitos del consumidor que mencionaba Ruao también tienen su reflejo en las tiendas. Para tener un gran surtido, Fnac solía ocupar espacios de 4.000 o 5.000 metros cuadrados, “lo cual limitaba nuestra expansión. Era impensable entrar en ciudades pequeñas, como Girona o Granada, con una tienda de ese tamaño, no es rentable, no hay mercado”. Ahora, con internet, la omnicanalidad, la posibilidad de comprar online y recibir en tienda o en casa, o reservar productos, “podemos abrir tiendas de alrededor de 1.000 metros”. “Esto nos permite entrar en ciudades pequeñas en las que no estábamos e intensificar nuestra presencia en las ciudades grandes. Es decir, la omnicanalidad nos permite duplicar nuestra presencia en España”.
Es más, según Ruao, la apertura de tiendas en ciudades en las que Fnac no estaba presente hace que aumenten mucho las ventas por internet en esa ciudad. “La presencia física es muy importante para potenciar la venta online”, que hoy por hoy supone más de un 10% de las ventas de la cadena. Además, una red tupida de tiendas se convierte en una red de puntos de recogida para el cliente que compra online y que prefiere ir a recoger su pedido en lugar de que se lo lleven a casa. Según Ruao, un 40% de los clientes que compran a distancia prefiere esta opción. “Lo que vemos es que los clientes demandan la conexión de todos los canales, el móvil, el ordenador, la tienda..., la fusión de estos canales”, asegura.