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El consejero delegado de Wells Fargo dimite por las cuentas falsas



John Stumpf no aguantó la presión por el escándalo de las cuentas falsas en Wells Fargo. El consejo delegado del cuarto banco por activos de Estados Unidos anunció al cierre de Wall Street que se retira con carácter inmediato, solo un mes después de que se destapara un fraude que puso en cuestión la cultura de toda la entidad. Le sustituirá Timothy Sloan, que en la actualidad ejerce de jefe de operaciones de una de las entidades históricas en el país.
Stumpf, de 63 años de edad, llevaba trabajando más de tres décadas para el banco. Asumió el cargo de consejero delegado en junio de 2007. Su dimisión se conoce a dos días de que Wells Fargo presente resultados. El ejecutivo tuvo que comparecer en dos ocasiones en el Capitolio, donde varios congresistas pidieron expresamente su cabeza tras conocerse que los empleados del banco crearon dos millones de cuentas secretas sin el permiso de sus clientes para elevar sus sueldos.
El sistema de cuotas que desde hace dos décadas utiliza Wells Fargo provocó que sus empleados actuarán más con vendedores en un concesionario de coches que a establecer una relación de lealtad con los clientes que le confiaban su dinero. De hecho, la entidad llama a las sucursales tiendas. Así buscaba que fueran más productivos. Pero la presión por cumplir los objetivos les llevó a cometer abusos. Ahora debe cambiar por completo ese modelo, un proceso de gran complejidad.
John Stumpf, que semanas atrás ya renunció a parte de su compensación por valor de 41 millones de dólares, expuso el lunes a los directivos del banco la estrategia que se debe seguir para dejar atrás el escándalo, que pasa por desmantelar las tácticas comerciales que llevaron a sus empleados a manipular las cuentas de sus clientes. Hay varios estados, como los de California e Illinois, que están sancionando al banco suspendiendo algunas inversiones.
Tim Sloan comentó que la disimión es una decisión personal del ejecutivo. “Llegó a la conclusión de que era lo mejor para que la compañía pudiera seguir adelante”, explicó, “sabía que su permanencia al frente de la entidad era una distracción”. El nuevo consejero delegado recordó que hay una investigación interna en curso que permitirá determinar por qué fallaron los controles internos. "No vamos a dejar que estas semanas arruinen 146 años de historia", aseguró.
Una figura poderosa
John Stumpf estaba considerado antes de que estallara el escándalo como una de las figuras más poderosas y respectadas del sector bancario estadounidense. La senadora Elizabeth Warren pidió, sin embargo, el pasado 20 de septiembre que se sometiera a una investigación penal al ejecutivo por haber permitido el fraude. Este miércoles aplaudió su decisión de soltar las riendas del grupo financiero pero le volvió a reclamar que devolviera hasta el último centavo.
Wells Fargo ya pagó una multa de 185 millones hace un mes a los reguladores en EE UU por el fraude y despidió a 5.300 empleados. Aunque la crisis no parece estar afectando al rendimiento del banco, la dirección admite que es pronto para decir que las cosas irán mejor. El banco sigue registrando más aperturas de cuentas corrientes de las que se cierren. Pero ese crecimiento se modera respecto a meses anteriores.
La prioridad de Wells Fargo en este momento, explicó Stumpf en sus comparecencias públicas, es tratar de reconstruir la imagen de la entidad. Para contener las críticas, está contratando a nuevos empleados para reforzar la unidad dedicada a la gestión de riesgos y deberá destinar más recursos a la formación para reforzar los controles internos. Eso tendrá un coste para la compañía. La acciones de la entidad se apreciaron un 1,8% tras el anuncio