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La Comisión Europea vetará la venta de Telefónica O2 a Hutchison



La Comisión Europea bloqueará, previsiblemente este miércoles, la venta de O2, la filial británica de Telefónica, a Hutchison Whampoa por considerar que restringiría la competencia en el mercado de las telecomunicaciones del Reino Unido y, en particular, de la telefonía móvil, informaron en fuentes comunitarias.
De esta forma Bruselas pondrá fin al acuerdo que alcanzaron Telefónica y Hutchison Whampoa en marzo de 2015 para la venta de O2 al grupo inversor de Hong Kong por un importe de 10.250 millones de libras esterlinas (aproximadamente 13.000 millones de euros al tipo de cambio actual). El grupo resultante de la fusión de O2 con Three, el operador móvil de Hutchison, hubiera creado el líder de la telefonía móvil en Reino Unido con una cuota del 40% y 34 millones de clientes, por delante de BT-EE y de Vodafone.
Las concesiones anunciadas por Hutchison no han sido estimadas como suficientes por la Comisión para garantizar un entorno competitivo. El grupo se comprometió a ceder a los operadores móviles virtuales el 30% de la capacidad de su red y a vender su 50% en el capital de la compañía virtual que tiene con el minorista Tesco. Y en una maniobra de última hora para suavizar la postura de la Comisión, ofreció la congelación de las tarifas móviles precios durante los próximos cinco años, así como la inversión en el país de 5.000 millones de libras (6.300 millones de euros) para mejorar la red.
El presidente ejecutivo de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ya anunció en la conferencias con analistas para presentar los resultados del primer trimestre, que la operación podía ser vetada por las autoridades de competencia por “motivos políticos”, en relación con la salida de Reino Unido de la Unión Europea, proceso conocido como Brexit, que estaba “contaminando" el debate.
El veto a la venta de O2 obligará a Telefónica a reducir su elevada deuda, de 50.000 millones de euros, por otras vías, entre las que la compañía apuntó la OPV de la filial de torres de móvil y redes Telxius, la desinversión en activos no estratégicos, la emisión de híbridos (obligaciones o bonos convertibles), el pago de parte del dividendo en acciones y la venta de O2 total o parcial a otro operador o su colocación en Bolsa.
Tanto Telefónica como Hutchison han defendido que las compensaciones ofrecidas por Huchison Whampoa, con venta de activos y compartición de red, son más que suficientes para cumplir con las premisas que exige Bruselas para garantizar la competencia en el mercado británico de telecomunicaciones, y están muy por encima de las que se adoptaron en otras operaciones similares en Austria, Irlanda o Alemania.
El consejero delegado de O2, Ronan Dunne, se ha quejado de que la forma en la que Bruselas regula los mercados es “inconsistente” con los nuevos hábitos de los consumidores, ya que la operación se mira bajo la perspectiva de que solo existiera un mercado de telefonía móvil, separado de los mercados de Internet y de televisión.