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CaixaBank retira la opa sobre el banco portugués BPI



CaixaBank decidió este jueves retirar la opa sobre el banco portugués BPI, anunciada en febrero. Tras cuatro meses de duras negociaciones, la entidad presidida por Isidro Fainé retiró su oferta porque la asamblea del BPI ha decidido mantener la limitación del derecho de voto. La angoleña Isabel Dos Santos, con el 18,9% del capital, ha bloqueado el desembarco del banco catalán, que ha sufrido un importante revés y no descarta vender ahora todas sus acciones.
CaixaBank ostenta el 44,1% de las acciones de BPI, pero sus derechos de voto están limitados al 20%. El objetivo de la opa era hacerse con la mayoría del capital, pero con la condición de que se desblindara esa limitación. Por dos veces se rechazó; primero el consejo de administración y el pasado miércoles fue la asamblea la que votó contra ese desbloqueo, para el que se necesita un 75% de los votos.
Desde el primer momento, el segundo accionista, la angoleña Isabel dos Santos (18,9% del capital) se negó al desblindaje, así como la familia Violas con más del 2,5% de capital. Dijeron que el precio de la opa era bajo.
Según aprobó el consejo de BPI —en ausencia de los representantes de CaixaBank—, lo ideal serían 2,3 euros por acción, un euro más de lo ofrecido. En realidad, el problema no era solo el precio —que se podía arreglar—, sino que a Dos Santos, hija del presidente de Angola, nunca le interesó perder el control sobre del banco con su 18% del capital. Además, prefería una fusión de BPI con otro banco portugués, el BCP, donde la petrolera estatal Sonangol, es el primer accionista.
Cambio de posición El resultado de esa fusión sería el primer gran banco privado portugués, pero en manos angoleñas. El problema es que el nuevo banco tendría problemas de morosidad y escaso capital, lo que no es del agrado del Banco Central de Portugal, que tampoco ve bien el excesivo control angoleño. Antes de lanzar la opa, CaixaBank tanteó la posición de los grandes accionistas, lo que hace pensar que alguno ha cambiado de opinión.
La fallida operación obliga ahora a CaixaBank a replantearse su posición. Fuentes del mercado apuntaron que la venta del 44,1% es la primera opción, aunque tampoco es una vía fácil salvo que Dos Santos reclame el apoyo de CaixaBank para la fusión con BCP. Si antes el banco catalán precisaba del apoyo de Dos Santos, en el futuro puede ser es al revés. Y CaixaBank adoptará la misma posición de fuerza que la empresaria angoleña. Si quiere la fusión deberán pagar las acciones de CaixaBank.v CaixaBank quiere reducir el consumo de capital de sus participadas, como dice el Plan Estratégico mencionado en el hecho relevante de la CNMV, lo que invitaría a vender BPI. En los últimos cuatro meses CaixaBank apenas ha movido una pieza para mejorar el precio de la opa. Los otros accionistas tampoco han facilitado un desblindaje de los estatutos. Tras el fracaso del miércoles, la acción de BPI cayó más del 6%, poniéndose por primera vez en meses por debajo del precio de la opa. CaixaBank ha perdido, pero Dos Santos está igual de lejos de conseguir su ansiada fusión.